Masacre de Senkata El Alto en noviembre de 2019

La Paz, 19 nov.- Hace un año exactamente, 19 de noviembre de 2019, seis personas murieron a consecuencias de disparos de armas de fuego utilizadas por efectivos policiales y militares en contra de la población civil para dispersar a la gente que bloqueaba en alrededores de la planta engarrafadora de Senkata como medida de presión por el golpe de Estado realizado por Jeanine Áñez en contra del gobierno del entonces presidente Evo Morales.

Un contingente militar desde tempranas horas buscaba la forma de trasladar un convoy de cisternas con combustible hacia la ciudad de La Paz ya que cinco días antes grupos de personas impedían la salida del carburante en señal de rechazo al gobierno de facto.

Seis personas murieron en el inicio de la masacre de Senkata
Seis personas murieron en el inicio de la masacre de Senkata

Con el objetivo de evitar la salida e ingreso de camiones de la planta de Senkata, la población realizó zanjas en las calles. Eso no impidió que efectivos policiales y militares realicen un operativo conjunto con el uso de su armamento reglamentario, ya que el 15 de noviembre, el gobierno de facto aprobó el Decreto 4078 que, entre otras disposiciones, eximía de responsabilidad penal a los efectivos de las FFAA que actuaran ante las protestas.

"Mi hermano me lo han matado. Él ha ido ha ido a trabajar, trabaja en la fábrica Polar, en la fábrica de frazadas. Lo han encontrado aquí en la extranca, qué (...) tienen que hacer los militares en la extranca ¿por qué no van a yacimientos? Él ha sido encontrado con su mochilita agarrado de su pancito. Acaso ha ido a la marcha, él no ha ido a ninguna marcha, ha ido a trabajar", dijo un hombre a UPEA Televisión, al contar que su hermano había muerto a causa de disparos de arma de fuego.

La represión policial y militar comenzó minutos antes de las 11.00 de ese 19 de noviembre tras la salida del convoy de cisternas con combustible, cuando cientos de pobladores mantenían sus medidas de presión cerca de la planta hidrocarburífera en Senkata.

En el lugar, también se encontraban cientos de militares y policías acompañados de tanques, helicópteros y vehículos, quienes reprimieron duramente el punto de bloqueo que mantenían los vecinos alteños.

Se efectuaron disparos de granadas de gas y balines desde helicópteros de las FFAA. Esa represión permitió que desde la planta de Senkata salga un convoy de 45 cisternas de carburantes para contrarrestar el desabastecimiento en La Paz.

Hasta antes del medioddía se contabilizaron al menos tres fallecidos con disparos de armas de fuego, posteriormente se conoció de otras tres personas que perdieron la vida a consecuencia de impacto de balas.

Según testigos presenciales, los enfrentamientos más fuertes comenzaron una vez que los camiones abandonaron la planta y los vecinos quisieron retomar el bloqueo.

Una multitud de personas derribó el muro exterior de la planta con el uso de cartuchos de dinamita. Es en este momento en que se escuchan disparos de armas de fuego y circula la noticia de los primeros fallecidos, así como la existencia de decenas de heridos.

Ya en la noche, los cuerpos de los seis fallecidos fueron trasladados a la capilla 25 de Julio, en la zona de Senkata, donde fueron velados.

La expresidente de la Cámara de Senadores, Eva Copa, recordó que ese día la población de El Alto buscaba la recuperación de la democracia y que cese la violencia contra nosotros. La humillación hacia nuestras mujeres de pollera, hacia nuestra cultura, hacia nuestra identidad y que se restablezca el estado de derecho en nuestro país.

Una comitiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó, el 19 de diciembre de ese año, un informe preliminar de su visita de observación a Bolivia realizada entre los días 22 y 25 de noviembre en el que "condena de manera enfática" las masacres de Sacaba y Senkata y recomendó una investigación internacional para esclarecer la violencia desatada en esas regiones.

Después de recoger varios testimonios y declaraciones en las localidades mencionadas, el equipo de la CIDH emitió un informe en el que constata 36 muertos y más de 500 heridos. El estudio concluyó que las fuerzas militares y policiales habrían abierto fuego contra la población civil.

Un total de 11 personas fallecidas se registró en la masacre de Senkata: Edwin Juchamani Paniagua, Rudy Cristian Vásquez, Juan José Tenorio Mamani, Joel Colque Patty, Antonio Ronaldo Quispe Ticona, Pedro Quispe Mamani, Calixto Huanca Aguilar y Emilio Fernández.

Las últimas tres víctimas fatales fallecieron posterior a la masacre ya que resultaron heridos en ese operativo policial y militar del 19 de noviembre, junto a otras 75 personas que quedaron con secuelas de esos hechos violentos. (ABI)