Arce: Impuesto a la venta de dólares profundiza proceso de bolivianización

27 ago.- La política monetaria y cambiaria establecida a través del Ministerio de Economía y del Banco Central de Bolivia permite que el país goce de estabilidad económica, pese a que la crisis internacional ya golpeó a varios países de la región.

575 millones de bolivianos fue la ganancia de los bancos en 2011 por la compraventa de dólares.

El Impuesto a la Venta de Moneda Extranjera (IVME) coadyuvará la profundización del proceso de bolivianización de la economía nacional, que es parte de la política monetaria que asumió el Gobierno desde 2006 y una de las medidas que permite al país mostrar un ritmo de crecimiento macroecomómico estable y sostenido.

Moneda boliviana“No es un problema de recursos lo que nos induce a hacer este tipo de medidas, son políticas de medida económica (...) El objetivo es profundizar el proceso de bolivianización”, aseveró ayer el ministro de Economía, Luis Arce Catacora.

En ese marco, recordó que dentro de la política de apreciación de la moneda nacional que se impulsa desde el inicio del Gobierno del presidente Evo Morales se logró que los depósitos y créditos en bolivianos pasen del 8% al 75%.

Añadió que si bien ese indicador es un avance ‘absolutamente objetivo’, la política de bolivianización de la economía debe continuar.

Dicho proceso proporciona al Banco Central de Bolivia (BCB) mayor holgura para desarrollar el proceso de política monetaria.

Recaudación

Arce apuntó que con el IVME se prevé recaudar un promedio de 140 millones de bolivianos anuales, cerca de 20 millones de dólares, monto que no es significativo, sino indicativo, ya que la economía nacional maneja cerca de 24 mil millones de dólares.

“Sectores donde se han generado excedentes sustanciosos, donde el Estado no está participando para generar la redistribución del ingreso en el país, el Estado tiene que entrar a compartir esto”, manifestó.

En este caso, producto de la compraventa de dólares, el sistema bancario generó 575 millones de bolivianos de ganancia.

Esa cifra no toma en cuenta lo que percibieron las entidades financieras, cooperativas y casas de cambio.

Sistema financiero

Al cierre del primer semestre de esta gestión, “la bolivianización de cartera superó el 74% y la de depósitos el 68% del total, cifras mayores a las de 2011”, asevera el IPM.

El flujo de depósitos en bolivianos hasta junio de este año llegó a los 6.450 millones, una cifra récord en comparación a igual periodo de las gestiones precedentes, según se aprecia en la infografía.

El aumento se registró sobre todo en operaciones a plazo fijo en moneda nacional, por lo que las captaciones en bolivianos crecieron 47,4% en variación anual.

Mientras tanto, los depósitos en moneda extranjera y Unidades de Fomento de Vivienda (UFV) bajaron de 5,3% y 79,2%, respectivamente.

Los créditos financieros en bolivianos también registraron una cifra récord tras alcanzar tasas inter anuales por encima del 20%, con un flujo de 5.314 millones.

Los créditos en moneda nacional tuvieron un crecimiento interanual de 44,1% frente a una contracción de 14,7% en moneda extranjera. De esta manera, el saldo de la cartera del sistema bancario alcanzó a los 65.551 millones de bolivianos.

El mayor uso del boliviano “muestra la consolidación de la confianza del público en el sistema financiero y la mayor preferencia por el boliviano como reserva de valor”, asevera el BCB.

Encaje legal

A julio de 2012, el IPM muestra que el proceso de bolivianización se profundizó más con la modificación del encaje legal, que incentiva el uso de la moneda nacional al gravar un mayor porcentaje a los depósitos en dólares que reciben las entidades de intermediación financiera.

El instrumento está diferenciado por monedas para apoyar al proceso de bolivianización y regular la liquidez de la economía.

Según la proyección del BCB, hasta agosto de 2016 todos los depósitos en moneda extranjera y los que se hallan en bolivianos con mantenimiento al tipo de cambio del dólar, tanto en cuenta corriente como en cajas de ahorro y los depósitos a plazo fijo (DPF) menores a 360 días, estarán sujetos a una tasa de encaje legal de 66,5%. (Cambio)